El caso que hace útil que sea local
Los textos que de verdad merece la pena comparar suelen ser los que no deberías pegar en una web cualquiera: dos versiones de un contrato, un fichero de configuración con credenciales, la respuesta de una API con datos de clientes. Aquí la comparación se ejecuta en tu pestaña, así que ese contenido no sale de tu equipo.
Comparación línea a línea
La herramienta alinea ambos textos y marca qué líneas se añadieron, cuáles desaparecieron y cuáles se mantienen. Es el mismo modelo mental que un `diff` de control de versiones, sin instalar nada y sin necesidad de que los textos sean código.
Cuando el resultado sale lleno de diferencias falsas
Casi siempre es el final de línea. Un archivo guardado en Windows termina cada línea con CRLF y uno de macOS o Linux con LF; para la comparación son líneas distintas aunque en pantalla se vean idénticas. Los espacios en blanco al final y las tabulaciones frente a espacios producen el mismo efecto. Si ves diferencias en todas las líneas, empieza por ahí.