El escenario típico
Necesitas entender por qué un elemento se ve raro en producción y lo único que tienes es un CSS servido en una sola línea de treinta mil caracteres. Reindentarlo lo convierte en algo que puedes leer, buscar y comparar.
Solo cambia el formato, nunca la cascada
El orden de las reglas se conserva intacto, y eso es lo importante en CSS: la especificidad y el orden de aparición deciden qué gana. La herramienta no reordena ni agrupa selectores, solo cambia dónde caen los espacios y los saltos.
Un paso previo útil antes de comparar
Si vas a enfrentar dos versiones de una hoja de estilos, formatéalas primero las dos. Un CSS minificado frente a uno indentado produce un diff completamente inútil aunque el contenido sea casi idéntico.